Según él, la llamada “guerra de los cien modelos”, que durante varios años definió el desarrollo del sector, está llegando gradualmente a su fin. El mercado se está consolidando alrededor de un número limitado de grandes actores capaces de convertir productos de IA para consumidores en una infraestructura empresarial fiable.

La utilidad pasa a primer plano

Yao señaló que los modelos chinos aún pueden quedar ligeramente por detrás de los principales equivalentes estadounidenses en algunos indicadores, pero esto deja de ser un factor decisivo para el éxito comercial dentro del país. Mucho más importante es la capacidad de la tecnología para resolver problemas reales de las empresas.

Según el analista, los modelos ya han alcanzado un nivel en el que pueden realizar una parte significativa del trabajo intelectual. Ahora la cuestión clave no es seguir aumentando el rendimiento, sino crear productos por los que usuarios y empresas estén dispuestos a pagar.

Las empresas chinas prueban nuevos modelos de monetización

Las grandes plataformas tecnológicas ya han empezado a pasar a servicios de pago. Como ejemplo, Yao mencionó la aplicación de IA Doubao de ByteDance, que en mayo lanzó varios planes de suscripción con precios de entre 68 y 500 yuanes al mes, aproximadamente entre 10 y 74 dólares.

El experto considera exageradas las preocupaciones sobre la falta de disposición de los usuarios chinos a pagar por software. Según él, la demanda dependerá principalmente de la capacidad de los servicios para demostrar un valor tangible para los clientes.

El mercado empresarial determinará a los ganadores

JPMorgan espera que la siguiente fase del desarrollo de la IA en China esté vinculada a productos empresariales, automatización de procesos e integración de la IA en los ecosistemas digitales existentes. Los analistas del banco consideran que la industria está pasando de competir por la calidad de los modelos a luchar por fuentes reales de ingresos y ventajas competitivas a largo plazo.

A medida que el mercado se consolide, obtendrán ventaja las empresas que puedan no solo crear modelos avanzados, sino también construir a su alrededor modelos de negocio sostenibles, orientados a clientes corporativos y al uso práctico de la tecnología.