Lo que se sabe

El algoritmo fue desarrollado por los investigadores David O’Ryan y Pablo Gómez. Fue entrenado para trabajar con el Hubble Legacy Archive, una base de datos que contiene decenas de miles de conjuntos de observaciones acumuladas durante 35 años de operación del telescopio. En la ESA señalan que el volumen de datos es tan grande que un análisis manual con el nivel de detalle requerido resulta prácticamente imposible.

Tras una selección inicial, los resultados fueron revisados por científicos. En total, el sistema identificó alrededor de 1.400 objetos anómalos, de los cuales más de 800 no habían sido documentados anteriormente. La mayoría de los hallazgos corresponde a galaxias en interacción o en proceso de fusión, así como a lentes gravitacionales, donde la luz de objetos lejanos se curva debido a la masa de galaxias en primer plano.

Además, los investigadores detectaron discos protoplanetarios, galaxias con forma de medusa y objetos con agrupaciones estelares de geometría inusual. Varias decenas de los hallazgos no pudieron clasificarse dentro de categorías conocidas. Según los autores del proyecto, AnomalyMatch podría convertirse en una herramienta clave para el análisis de grandes archivos astronómicos en el futuro.