La decisión se tomó durante la visita a China del CEO de Nvidia, Jensen Huang, quien llegó a Shanghái el viernes pasado y desde entonces ha viajado a Pekín y otras ciudades. De acuerdo con las fuentes, el gobierno chino ha vinculado las autorizaciones a determinadas condiciones, cuyos detalles aún no han sido revelados. Una quinta fuente indicó a Reuters que los términos de las licencias son demasiado restrictivos, lo que impide a los clientes convertir las aprobaciones en pedidos reales. En el pasado, Pekín ha considerado obligar a las empresas a adquirir una cuota mínima de chips nacionales cuando importan semiconductores extranjeros.

El H200 es el segundo acelerador de IA más potente de Nvidia y ofrece aproximadamente seis veces más rendimiento que el H20. Según Reuters, las compañías chinas han realizado pedidos por más de dos millones de chips H200, una cifra muy superior a la capacidad de producción actual de Nvidia. Hasta ahora, Pekín se había mostrado reacio a autorizar importaciones a gran escala con el objetivo de apoyar a los fabricantes nacionales de chips. Estados Unidos aprobó la exportación del H200 a China a principios de enero.