El funcionamiento es sencillo: creas una pista, la subes al marketplace y recibes dinero cuando otros usuarios o empresas la descargan, la remixen o adquieren una licencia. Según ElevenLabs, ya han pagado más de 11 millones de dólares a creadores a través de su Voice Marketplace, y ahora buscan replicar este modelo en el ámbito musical. Con su modelo de música, la compañía afirma que ya se han generado casi 14 millones de canciones.

Las pistas pueden adquirirse bajo tres tipos de licencia: Social Media, Paid Marketing y Offline. Esto permite que creadores de contenido, equipos de marketing, desarrolladores de videojuegos y organizadores de eventos encuentren opciones adecuadas. Entre los primeros usuarios se encuentra el productor Patrick Jordan-Patrikios, quien ha trabajado con artistas como Sia y Nicki Minaj.

Derechos de uso sí, derechos de autor no

Sin embargo, sigue sin estar claro cómo ElevenLabs aborda la cuestión de los derechos de autor. La música generada por IA —al igual que otros contenidos como texto o imágenes creados por IA— no está protegida legalmente, ya que no existe un autor humano en el sentido tradicional. Esto contrasta con el marketplace de voces de ElevenLabs, donde los usuarios sí poseen los derechos sobre su propia voz.

Las evaluaciones actuales sobre copyright sugieren que esta situación no cambiará pronto. Por ello, quienes vendan este tipo de pistas deben revisar cuidadosamente los derechos de uso y la legislación local.

Además, según los “Music Terms” de ElevenLabs, la empresa no garantiza exclusividad sobre las pistas generadas. Otros usuarios pueden obtener resultados idénticos o muy similares, y no se tienen derechos sobre estas versiones de terceros. El servicio se ofrece sin garantías legales, por lo que el riesgo recae completamente en el usuario. También está prohibido utilizar nombres de artistas reales, títulos de canciones o letras existentes como input.