Según los informes, OpenAI también planea cobrar por impresión en lugar de por clic. Para los anunciantes, los modelos de coste por clic suelen ser más atractivos, ya que permiten medir con mayor claridad el rendimiento. La decisión de facturar por impresión podría reflejar el hecho de que los usuarios de chatbots basados en IA hacen clic en enlaces externos con mucha menos frecuencia que los usuarios de motores de búsqueda tradicionales. Perplexity también utiliza un modelo de precios por cada mil impresiones.
El giro de OpenAI hacia la publicidad — con precios premium y en un formato relativamente poco atractivo para los anunciantes — podría indicar que la compañía está bajo presión para aumentar agresivamente sus ingresos con el fin de justificar su elevada valoración ante los inversores. Sam Altman describió anteriormente la publicidad en ChatGPT como un último recurso y un posible escenario distópico.
Conclusión:
La apuesta de OpenAI por la publicidad marca un cambio estratégico significativo en su modelo de negocio. Si bien puede impulsar los ingresos a corto plazo, también plantea interrogantes sobre la experiencia del usuario, la efectividad real para los anunciantes y el equilibrio entre monetización e innovación.
ES
EN