Las tres principales instituciones de la UE han prohibido a su personal utilizar videos e imágenes totalmente generados por IA en las comunicaciones oficiales. Politico informa sobre ello basándose en declaraciones de la Comisión, el Parlamento y el Consejo.

El portavoz de la Comisión, Thomas Regnier, declaró a Politico que la “autenticidad” tiene prioridad para “fomentar la confianza de los ciudadanos”. La IA solo podrá utilizarse para optimizar material visual ya existente, por ejemplo, para mejorar la calidad de imagen. El Parlamento Europeo también ha emitido directrices que subrayan la “vigilancia frente a los riesgos inherentes” de las herramientas de IA generativa.

Esta postura contrasta claramente con lo que ocurre en Estados Unidos. Según el Poynter Institute, Donald Trump ha utilizado contenido generado por IA en 36 publicaciones en Truth Social desde que asumió el cargo, incluida una imagen suya como Papa y un video generado por IA sobre Gaza. Dentro de la propia UE, algunos gobiernos también han experimentado con esta tecnología: el canciller alemán Friedrich Merz publicó en Instagram un video de baile generado por IA de sí mismo para concienciar sobre los riesgos de la IA, mientras que el primer ministro de Hungría ha utilizado videos deepfake para atacar a Bruselas.

Los expertos ven una oportunidad de liderazgo perdida

Varios expertos criticaron la prohibición general en declaraciones a Politico. “El uso responsable supera a la abstinencia”, afirmó Walter Pasquarelli, asesor de la OCDE e investigador de la Universidad de Cambridge. Según él, la UE está perdiendo la oportunidad de mostrar “cómo es realmente un uso responsable y transparente de la IA en la comunicación política”.

Alexandru Voica, de la empresa británica de generación de video Synthesia, subrayó que la velocidad de respuesta es cada vez más importante durante las crisis geopolíticas. También señaló la oportunidad de liderazgo desaprovechada: bajo la Ley de IA de la UE, el contenido generado por IA debe incluir marcas de agua y un etiquetado claro. Según los expertos, un uso transparente permitiría a la UE mostrar al público cómo deberían verse correctamente estos contenidos sintéticos etiquetados.

La decisión de la UE refleja una creciente cautela en torno a la IA generativa en la comunicación pública. Sin embargo, los expertos sostienen que una adopción responsable y transparente podría reforzar la confianza en lugar de debilitarla. A medida que el contenido generado por IA se extienda más, es probable que se intensifique el debate entre regulación e innovación.