En una reunión celebrada el martes en la Casa Blanca, el director tecnológico del Pentágono, Emil Michael, habría comunicado a ejecutivos del sector que el ejército estadounidense quiere que los modelos de IA estén disponibles en todos los niveles de seguridad. Las redes clasificadas se utilizan para operaciones altamente sensibles, como la planificación de misiones o la designación de objetivos militares.
Esta semana, OpenAI finalizó un acuerdo para la red abierta genai.mil, que da servicio a más de tres millones de empleados del Departamento de Defensa. Aunque muchas de las restricciones estándar de uso fueron eliminadas en ese marco, algunas salvaguardas siguen vigentes. Google y xAI han alcanzado acuerdos similares. No obstante, ampliar el acceso a redes clasificadas requeriría un acuerdo independiente, según indicó OpenAI.
Tensiones en torno a las salvaguardas
Las negociaciones con Anthropic parecen más complejas. Aunque su asistente de IA, Claude, ya está disponible en sistemas clasificados a través de proveedores externos, la empresa se ha negado a permitir que su tecnología se utilice para el control autónomo de armas o la vigilancia interna. Al mismo tiempo, Anthropic ha afirmado que su objetivo es ayudar a Estados Unidos a mantener su liderazgo en inteligencia artificial.
Investigadores en IA continúan advirtiendo sobre riesgos no resueltos. Los modelos de lenguaje de gran escala aún pueden generar “alucinaciones”, y los errores en entornos militares sensibles podrían tener consecuencias graves. Las compañías de IA intentan mitigar estos riesgos mediante salvaguardas integradas y políticas de uso.
El Pentágono, sin embargo, consideraría innecesarias tales restricciones. Funcionarios militares sostienen que las herramientas comerciales de IA deberían poder utilizarse sin limitaciones adicionales impuestas por los fabricantes, siempre que su uso cumpla con la legislación estadounidense.
La disputa pone de relieve una creciente brecha entre las prioridades de seguridad nacional y los marcos de gobernanza de la IA en el sector privado.
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