Los vehículos incorporan el sistema de conducción autónoma de Pony AI de nivel SAE 4: el coche puede conducir por completo de forma autónoma en zonas específicas, sin necesidad de un conductor humano al volante ni de supervisión constante. Aun así, existen limitaciones ligadas al área de operación y a condiciones como el clima.

Aunque la tecnología permite la conducción sin conductor, el despliegue todavía requiere apoyo humano: actualmente hay aproximadamente una persona por cada 30 vehículos para intervenir si surge algún problema.

Pony AI compite en China con otras empresas de robotaxis como Baidu y WeRide.