El desarrollador de ChatGPT, según Reuters, está insatisfecho con la velocidad de ciertos chips de Nvidia y ha estado negociando con startups que ofrecen alternativas.
China ha concedido a ByteDance, Alibaba y Tencent la autorización para comprar los chips de inteligencia artificial H200 de Nvidia, según informa Reuters, citando a cuatro fuentes familiarizadas con el asunto. Los tres gigantes tecnológicos podrán importar en conjunto más de 400.000 chips H200, mientras que otras empresas permanecen en lista de espera para posibles aprobaciones futuras.
La startup de IA Decart ha presentadoLucy 2.0, un modelo de transformación de video en tiempo real capaz de modificar transmisiones en vivo a 30 fotogramas por segundo en resolución 1080p con una latencia casi nula. El sistema permite cambiar personajes, insertar productos, modificar la ropa y transformar por completo los entornos, todo ello controlado mediante instrucciones de texto e imágenes de referencia mientras el video sigue en ejecución.
OpenAI ha presentado Prism, un espacio de trabajo gratuito basado en IA para la escritura científica. La herramienta utiliza GPT-5.2 y combina un editor LaTeX, un gestor de referencias bibliográficas y un asistente de IA en un entorno en la nube. Los investigadores pueden crear un número ilimitado de proyectos e invitar a colaboradores.
Está prevista una actualización conocida como ERC-8004 para la red principal de Ethereum, que permitirá a los agentes de IA interactuar directamente con las organizaciones.
La carrera por destronar a los smartphones de su posición dominante ya ha comenzado. Algunas compañías están desarrollando dispositivos alternativos impulsados por inteligencia artificial, según informa The Economist.
Qwen-3 de Alibaba Cloud se ha convertido en el primer modelo de inteligencia artificial del mundo cargado y operando en órbita, según informó el South China Morning Post (SCMP).
Expertos en seguridad han advertido sobre los riesgos de utilizar el asistente de IA Clawdbot, que puede exponer inadvertidamente datos personales y claves API.
Según se informa, OpenAI está cobrando alrededor de 60 dólares por cada 1.000 impresiones en sus primeras ubicaciones publicitarias en ChatGPT. Esta cifra está muy por encima de las tarifas habituales de la publicidad online, que suelen situarse en un solo dígito bajo, y se acerca más a los precios premium de la publicidad televisiva, como los que se observan durante las retransmisiones de la NFL, segúnThe Information. Los anuncios aparecen debajo de las respuestas de ChatGPT en la versión gratuita y en la de bajo coste denominada “Go”.